Ajustando cuentas (1era. Parte)
El mismo día
Málaga
Camila
El silencio de mi padre anunció, sin necesidad de palabras, algo que yo ya temía: había entregado a Iván la investigación contra Ramiro, las pruebas para destruirlo. Al mismo tiempo, había elegido un bando; la situación se agravaba. Yo solo quería que la pesadilla terminara, recuperar esa ansiedad feliz que se me había vuelto tan lejana.
El silencio se alargó unos segundos más. Finalmente, su voz rasgó el ambiente.
—Sí, hija. Le entregué a Iván la investigación de los