POV ALEXANDER.
Me acomodo en la silla de mi oficina, pero la pantalla enfrente de mí no significa nada. Las letras negras sobre el fondo blanco del documento, los números en las celdas de Excel, los correos sin responder… todo es ruido. Mi vista está fija en el monitor, sí, pero en realidad mi mente está a kilómetros de aquí.
Pienso en ella. En Nicole.
Lo curioso es que hace apenas un par de semanas, si alguien me hubiera dicho que me encontraría en este estado, habría soltado una carcajada inc