POV ALEXANDER.
El silencio se instala un instante cuando me encierro en el cuarto. Apoyo las manos en el borde del lavabo del baño y me miro en el espejo. La mancha de pintura en mi camisa me devuelve la imagen de un hombre al que ella consigue desarmar con una facilidad irritante. No es únicamente la pintura; es todo lo que trae consigo.
¡Peligro!
Mientras me doy una ducha rápida y me cambio, pienso en el día que he dejado atrás. Llamadas interminables, reuniones donde todos fingen saber más d