Deslicé el dedo sobre la pantalla, mi respiración se volvió más lenta, contenida, mientras mis ojos se deslizaban por cada letra, como si al releerlas pudiera encontrar un significado oculto que lo cambiara todo. Unas preguntas golpearon con fuerza en mi mente:
¿Por qué ahora?
¿Por qué después de tanto tiempo?
Cerré los ojos con fuerza y exhalé lentamente, obligándome a expulsar el peso de la incertidumbre junto con el aire. Mi corazón latía con un ritmo irregular, un eco de emociones reprimida