**SANTIAGO**
Aterrizo en Los Ángeles con el alma hecha pedazos, literalmente. Esta ciudad, que alguna vez me dio todo —gloria, poder, reconocimiento, una falsa sensación de plenitud— ahora se me presenta como una sombra difusa de lo que fue. Las luces ya no tienen ese brillo cálido que solía envolverme, ahora parecen más frías, lejanas, como si quisieran mantenerme a raya.
No me siento parte de esto. Ya no encajo. Es como si el Santiago que caminaba por estas calles con el ego por las nubes, co