**ANDREA**
No pegué un ojo en toda la noche.
Di vueltas una y otra vez, como si cambiar de posición pudiera arrancarme de la piel todo lo que ahora sé. Conté las grietas del techo como si fueran constelaciones rotas, buscando respuestas en un universo que ya no me pertenece. Escuché el reloj marcar cada hora con una precisión cruel, mientras mis pensamientos giraban, una y otra vez, en torno a él.
Desde que recuperé la memoria, siento que camino sobre una cuerda floja. Estoy un poco perdida, sí