—¿Qué le pasó a Andrea? ¿Por qué está internada?
La pregunta me sale más fuerte de lo que pretendía, pero no hago nada por suavizarla. Ya no tengo paciencia. No después de tantos días sin respuestas, de mirar en cada rincón buscando una señal de ella y encontrar solo sombras. Estoy cansado. Cansado de que todos traten de ocultarla como si yo no tuviera derecho a saber nada de ella.
Gracia me mira como si la hubiese empujado al borde de un precipicio. Se tambalea sin moverse, con ese parpadeo le