Adhara miró el papel en su mano y luego el rótulo que tenía en frente, asegurándose de que estaban en el lugar correcto.
- ¿No confías en mi sentido de la orientación?.- El padre Narciso le preguntó con una risita.
- Francamente... Aún no.- La chica respondió sin mirarlo.- Y sabe que tengo motivos de sobra para no hacerlo.
- Lo sé, lo sé. Pero esta vez no te iba a fallar, además, con los años he aprendido a ser más observador.
- Supongamos que le creo.- Adhara se encogió de hombros divertida.-