Giovanni no pudo evitar sonreír satisfecho al ver su capricho convertido en realidad.
Adhara sintió como la bilis le subía por la garganta al ver a Giovanni Lombardi relamerse los labios y las ganas de mandar todo al demonio y largarse del lugar eran tan tentadoras... Qué ya veía todo en picada.
Pero se contuvo.
No porque le agradara estar ahí, con un monstruo como aquel ser inhumano y cruel, sino porque él no merecía ni un poco de su miedo.
Sabía que fingir valentía no era lo más prudente de s