Oscar:
Tuve que hacerlo.
Las dudas no me dejaban en paz.
Desde que esa mujer llegó a mi vida nada parece tener ni pies ni cabeza.
No me reconozco.
¿Yo, el millonario playboy? ¿ Arrodillado?
¿Amordazado, esposado e incluso azotado por una mujer?
¡No puede ser!
Ella me embrujó.
No hay otra explicación, para lo ha estado haciéndome.
Ella me drogó o algo.
Eso es seguro.
Además, siempre ese sentido ese filo peligroso que intenta ocultar la fachada de la empresaria.
No sé
Es mejor prevenir que lament