Chiara:
El día comenzó muy prometedor.
Yo me había preparado para volver a verle la cara al viejo cretino que destruyó mi vida.
Sí, estaba ansiando tener frente a frente a Enrique Montero. El jodido hijo de puta que destrozó mi vida.
Por eso venía tan temprano a la junta de accionistas. Faltaba una hora completa para el comienzo de la misma, y de la emoción había decidido saltarme el almuerzo.
Ahora lamento esa decisión. Porque mi estómago gruñe audiblemente.
Inga está histérica.
Nunca la había