Interrogaron al guarda de la puerta, para descartar si la sospechosa había subido al los ascensores, el guarda respondió que no.
Luego de eso, los agentes tomaron las escaleras, entrando al apartamento de Oscar primero, y luego al de Chiara. Ambos estaban limpios.
—No lo comprendo. Debería estar aquí.- protestó Adrián.
Daniel arrugó el entrecejo.
Oscar y esa maldita mujer tampoco estaban por ningún lado.
—¿Se la habrán llevado con ellos?
—No. El mensaje de Oscar fue claro. Monique la ocultó aqu