La frustración era un nudo en la garganta de Amatista. El logo de Lune le quemaba la retina, un faro en la niebla de su mente, pero cada intento por acercarse a él chocaba contra un muro.
—Gustavo, por favor —rogó, sus manos temblorosas sobre la mesa de la cocina—. Necesito saber. Lune, Amatista Bourth… algo me dice que es importante.
Gustavo la miró con preocupación. Luisa le había contado sobre el anillo y su reacción ante la joyería.
—María, lo intentaré. Pero recuerda lo que dijo el médico.