El sol comenzaba a descender en el horizonte, dejando tras de sí un cielo anaranjado que daba paso a la noche. En la mansión Bourth, la atmósfera estaba cargada de expectativa. Ese día era importante: la inauguración del casino, un proyecto que había unido a Enzo, Massimo, Emilio, Mateo y Paolo como socios en un ambicioso plan de negocios, finalmente vería la luz.
Amatista estaba en su habitación, terminando los últimos detalles de su atuendo. Frente al espejo, ajustó el collar que complementab