La sala estaba impregnada de tensión. Enzo revisaba el informe que había recibido sobre Franco Calpi. Aunque el documento contenía detalles importantes sobre las operaciones del mafioso, no había una sola mención de Amatista. Enzo apretó los puños con frustración. Ella seguía desaparecida, y cada día en cautiverio lo atormentaba más.
Golpeó el escritorio con fuerza, una y otra vez, mientras su respiración se volvía más errática. Los hombres a su alrededor lo miraban sin saber qué decir. Sabían