Pasó un rato desde la llegada al club. Amatista logró que los bebés se durmieran, y ahora sus respiraciones suaves llenaban el silencio de la sala. Los sillones alrededor estaban ocupados por Alan, Joel, Facundo, Andrés, Rita, Isis y algunas mujeres y hombres que trabajaban en el bar. La atmósfera era tensa, y aunque nadie hablaba, las miradas estaban fijas en la mujer que, finalmente, habían conocido como la "famosa Gatita" de Enzo.
Alan rompió el silencio, inclinándose hacia Facundo con una s