Mundo ficciónIniciar sesiónREBECA
El aroma a café recién hecho y el sonido de los platos en la cocina indicaban que la tregua matutina estaba en pleno apogeo. Me vestí con algo cómodo y salí de la habitación, encontrando una escena que hace una semana me habría parecido un delirio: mi padre y Héctor discutiendo sobre política internacional mientras Mandarino devoraba un trozo de jamón sobre la barra. Mi madre ya estaba con su tableta revisando







