REBECALlamar a la agencia fue lo más difícil que he hecho, me contestó una mujer con voz de robot, de esas que suenan a que nunca han comido un taco de canasta en su vida.—Elite Companions, buenas tardes. La discreción es nuestra firma.—Hola —susurré, sintiéndome como una criminal escondida en el baño—. Eh... quiero contratar un servicio.—¿Paquete Básico, Premium o Platinum? —preguntó la robot, sin inmutarse.— Pues... no sé, es para una boda, necesito que se vea creíble, que parezca que me ama y que tiene acciones en la bolsa.—Paquete Platinum—Incluye historia de fondo, conocimientos de etiqueta, idiomas y disponibilidad afectiva simulada —sentenció la voz—. El costo es de cincuenta mil pesos por fin de semana, más viáticos.Casi escupo el café. ¡Cincuenta mil pesos! Oiga, ¿pues qué hace? ¿Me va a donar un riñón si lo necesito a media fiesta? Pero me mordí la lengua, la calidad cuesta y yo no iba a llegar a Monterrey con un Shrek de descuento.—Está bien —acepté, sintiendo un do
Leer más