Mundo ficciónIniciar sesiónREBECA
El aeropuerto de la Ciudad de México era un caos, pero nosotros no estábamos en la terminal común. Héctor me guio a través de una entrada lateral hacia una sala privada donde el lujo gritaba en cada mueble de cuero y cada arreglo de flores blancas. Mi padre y mi madre se despidieron de nosotros ahí mismo; ellos regresaban a Monterrey para empezar la avanzada de la boda, mientras que Héctor y yo cruzábamos el Atlántic







