HEKTOR
La empujé contra la pared de la cabaña ocultos tras las buganvilias, Rebeca me miraba con una mezcla de desafío y miedo, con el pecho subiendo y bajando rápidamente bajo ese bikini rojo que me estaba volviendo loco desde que la vi en la alberca. Mi paciencia se había evaporado, ver a ese tal Mauricio poniendo sus ojos en lo que me pertenecía me había despertado un instinto que no conocía.
—¿Te divierte Rebeca? ¿Te divierte ver cómo me muerdo la lengua para no romperle la cara a cada idio