Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de que su madre le diera la peor noticia de su vida, Denise queda devastada y sin saber qué hacer. Tras pensarlo mucho decide acudir a su mejor amigo y pedirle ayuda para mudarse de país y dejar todo atrás. La idea es perfecta, nuevo país, nuevos horizontes, pero sentimientos antiguos. Denise lo ha amado en secreto durante los últimos siete años y si ni la distancia pudo cambiar eso, ¿qué ocurrirá cuando se encuentre a su lado? Liam, no lo duda ni un segundo, su mejor amiga necesita de él y hará hasta lo imposible por ayudarla. Ella siempre fue su debilidad, pero jamás se atrevería a confesarlo. Lo que ninguno de los dos sabe es que el amor se hará más presente que nunca. El fuego, la pasión y un desborde de emociones los consumirá al punto de que ninguno podrá hacer nada ante la atracción que sienten el uno por el otro. ¿Logrará Denise dejar a un lado el miedo y seducir a Liam? O mejor aún, ¿será capaz de enamorar a su mejor amigo?
Leer más17 años después…―¡Amy Carter! ―oigo que dice la voz de Denise desde la sala mientras yo intento poner punto final a esta historia―. Están todos en casa y tú aún encerrada. Hazme el favor y baja de una buena vez.Suspiro y observo las letras que figuran en la pantalla de mi ordenador, procurando llenarme de paciencia. Es mi madre, la mejor del mundo, pero… tiene ese tono autoritario que más que estresarme, me angustia.Inspiro profundamente y me trago el nudo que se ha formado en mi garganta. No me queda más remedio que ponerme mi máscara de felicidad y bajar a la sala. Sin embargo, nada, ni mucho menos la celebración de año nuevo, me impedirá que termine esta historia.Sonrío. Mis padres ni siquiera se imaginan lo que he estado haciendo durante este último año, encerrada tantas horas en mi habitación, pero eso no importa, sé que cuando lo lean se sentirán orgullosos. O, al menos, eso es lo que espero. No pueden reprenderme por preferir sumergirme en su historia de amor, cuando la mía
Liam se sentía un tanto incómodo en aquella situación. Una parte de sí quería dar marcha atrás, mientras que otra, mucho más grande, lo instaba a seguir adelante. No estaba seguro de cuál sería la reacción de Denise y eso lo aterraba; sin embargo, debía hacerlo, debía continuar con lo que se había propuesto. Cuando la voz de Michael lo llamó a través de los altavoces su corazón se paralizó, para, segundos más tarde, comenzar a latir desbocado. Llevaba días preparando aquello; hablando con Michael y Caitlín a escondidas, evaluando aquella posibilidad. Tras seguir su impulso, se había sentido avergonzado de que siquiera se le hubiese ocurrido aquella idea; sin embargo, no había podido evitar que la felicidad lo invadiera por completo luego de hablar con ellos y de que ambos le aseguraran de que estaban más que felices de poder ayudarlo. Ahogando un suspiro, se armó de valor y se apartó de Denise para encaminarse hacia el escenario, en donde Michael y Caitlín lo esperaban, sonrientes.
―Ánimos, es tu día, ¡disfrútalo! ―dijo Denise, tomándola de la mano y haciéndola girar ante el espejo, permitiendo que se admirara de pies a cabeza―. Eres hermosa, tienes un marido que espera por ti en el altar, familia, amigos… Disfruta de este momento.Caitlín no respondió, tan solo se limitó a suspirar profundamente. Por su cabeza pasaban miles de imágenes de su vida, situaciones que había vivido y que la habían destruido, pero que la habían llevado hasta allí, hasta ese momento en el que se uniría definitivamente, ante los ojos de Dios, al hombre que había juntado los fragmentos de su alma y los había unido, devolviéndole la vida.Denise podía ver en el rostro de su amiga, como miles de pensamientos surcaban su mente y como el llanto pugnaba por salir. No sabía en qué estaba pensando, pero sí era capaz de comprender el centenar de emociones que con seguridad estaba experimentando. Sí, Mike y Cait ya habían contraído matrimonio ante la ley, pero no había sido más que un trámite civ
Para Denise, los últimos tres días habían resultado ser un tanto caóticos; sin embargo, los había disfrutado como una niña pequeña, aun cuando sentía los nervios a flor de piel, como si fuera su boda la que se acercaba y no la de su nueva mejor amiga y su cuñado. Durante aquellos últimos días, previos a la boda, había acompañado a Caitlín en cada uno de los detalles, aunque solo fuera a través de llamadas telefónicas. Las emociones de su amiga no habían dejado de aumentar desde el día en el que le había comunicado que su novela, la única que había escrito en inglés hasta el momento, había sido aprobada por los editores de una reconocida editorial irlandesa.Jamás olvidaría la reacción de Liam cuando le había comunicado la noticia. Él, incrédulo pero completamente feliz, se había levantado de su asiento y se había acercado a ella, estrechándola en un fuerte abrazo, para luego besarla, como si en la cocina no se encontraran más que ellos dos.¿Cómo podía negarse a ayudar a su amiga, cua
Último capítulo