Denise abrió los ojos, sobresaltada y completamente desorientada. Miró su móvil y sintió que su corazón se paralizaba. ¿Se había quedado dormida, una vez más? ¿Cómo podía ser posible? Sí, había pasado una noche horrible, dado que había vuelto a soñar con la maldita pelea que había tenido con su madre, pero no podía darle esa explicación a Adam. La noche anterior había evitado por todos los medios contarle la verdad de por qué había decidido mudarse a Irlanda. Había inventado una razón sobre la