Denise bajó las escaleras a toda velocidad, sintiendo que no llegaría a tiempo. Se había quedado dormida, y lo odiaba con todo su ser, aún más cuando eso significaba que corría el riesgo de llegar tarde a su primer día de trabajo. Sin embargo, tenía sentido que hubiese resultado así. Después de casi una semana de dormir mal, por fin se había relajado lo suficiente como para lograr conciliar el sueño sin demasiados problemas.
Tras recibir la aprobación de Adam para que comenzara a trabajar para