17 años después…
―¡Amy Carter! ―oigo que dice la voz de Denise desde la sala mientras yo intento poner punto final a esta historia―. Están todos en casa y tú aún encerrada. Hazme el favor y baja de una buena vez.
Suspiro y observo las letras que figuran en la pantalla de mi ordenador, procurando llenarme de paciencia. Es mi madre, la mejor del mundo, pero… tiene ese tono autoritario que más que estresarme, me angustia.
Inspiro profundamente y me trago el nudo que se ha formado en mi garganta. N