Mundo ficciónIniciar sesiónBleid Wolfang es un lobo metamorfo que ha estado recluido bajo tierra los últimos doscientos años, mientras alimentaba su ira y la idea de vengarse de la familia que exterminó a casi todo su clan. Cuando por fin escapa y decide exterminar a sus enemigos, conoce a Audrey Vangelis, respetable familia rica y ancestral ante los ojos humanos. La joven no solo posee una belleza exótica y cautivadora que hace que todos deseen su mano. También es su Luna. Bleid Wolfang se debate entre sus deseos de venganza y el deseo de proteger a su luna. ¿Que vencerá el odio o el amor?
Leer másAudrey, curiosa y ansiosa por sentir a Bleid contra su piel, no dejaba que su curiosidad interrumpiera su pasión. Se apresuraba a despojarlo de su ropa, anhelando tenerlo desnudo y sentirlo completamente. Mientras sus manos exploraban su cuerpo, sus labios no dejaban de buscar los suyos en un beso apasionado.Entre besos entrecortados, Bleid respondió a la pregunta de Audrey, revelando que tenía el nombre perfecto para su bebé. —Omut, ¿qué te parece ese nombre?— susurró, dejando escapar una sonrisa de satisfacción ante su respuesta.—Me encanta—, respondió Audrey, contagiada de la emoción de su esposo. Pero su juego de risas y coqueteo no disminuía su deseo de estar aún más cerca de él. Con habilidad y gracia, se acomodó entre sus brazos, rodeándolo con sus piernas y obligándolo a sostenerla.—Muy bien, mi amor—, susurró Bleid, complacido por la cercanía y la pasión que los envolvía. — Te mostraré esas nuevas estrellas, pero tenemos toda la noche, toda la vida para eso. No me cansaré
— Nadie aquí ha pactado contigo. Nuestra madre, la Luna, exige que te vayas — exclamó Gwyneth de repente, su voz llena de determinación y poder. La oscuridad retrocedió ante la fuerza de sus palabras, sintiendo el poder de la Luna fluyendo a través de ella.La neblina oscura se disipó lentamente, dejando espacio para que la luz y la claridad llenaran el ambiente. Los corazones de aquellos reunidos se fortalecieron ante la presencia de Gwyneth, quien se erguía como una protectora de la luz y la pureza. Los lazos familiares y la herencia de los Reyes de la Luna se manifestaron en ese instante, recordándoles su deber de proteger y preservar la armonía.El ser oscuro, derrotado y debilitado, retrocedió ante la fuerza combinada de la familia y la energía lunar. Se alejó lentamente, desvaneciéndose en la oscuridad de la noche. La amenaza había sido rechazada, al menos por ahora.Gwyneth miró a su alrededor, asegurándose de que todos estuvieran a salvo y protegidos. Sus ojos reflejaban la de
—¡Padre!—, exclamó Gwyneth en ese instante, haciendo que tanto Bleid como Joel giraran sus cabezas hacia la joven.Sin embargo, el que se vio más impactado al verla fue el vampiro. En ese fugaz momento, sentía que se encontraba frente a su hija perdida, Dulcinea, en un pasado remoto y olvidado.—Dulcinea…—, susurró Joel, pronunciando con duda el nombre de la joven que se alzaba ante ellos, mientras los tres lobos adoptaban posturas defensivas, alertas a cualquier amenaza.El silencio se apoderó del lugar, cargado de un dramatismo casi palpable. El corazón de Dulcinea latía con fuerza en su pecho, mezcla de miedo y valentía, consciente de la trascendencia de aquel momento.—¡Por favor, deténganse!—, suplicó Dulcinea en el cuerpo de Gwyneth, con una voz temblorosa, tratando de contener la tensión entre los presentes.Sus ojos se clavaron en los de Joel, buscando el rastro de familiaridad y conexión, queriendo recordar el amor que alguna vez existió entre ellos. Aunque sus facciones most
Gwyneth asintió, sintiendo el apoyo y la confianza que emanaban de sus seres queridos. Sabía que podía confiar en ellos para protegerla y ayudarla en esta peligrosa misión de rescate. Sin perder un segundo, se dirigió rápidamente hacia el lugar donde había visto a Joel llevarse a su abuela, consciente de que cada paso la acercaba más a su enemigo. Los dos lobos, Gregory y Barack, la seguían de cerca, sus miradas alertas y sus músculos tensos, listos para enfrentarse a cualquier enemigo que se interpusiera en su camino. La batalla rugía a su alrededor, pero Gwyneth se sentía fortalecida por el amor y el apoyo de sus seres queridos. Cada paso que daba aumentaba su confianza y fortaleza interior.A medida que avanzaba, su conexión con Joel se intensificaba. Sentía sus emociones, sus intenciones y sus motivaciones. Aunque el desafío era enorme y las circunstancias eran peligrosas, Gwyneth estaba decidida a enfrentarlo todo para reunirse nuevamente con su abuela y proteger a su familia.M





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