Mundo ficciónIniciar sesiónKAELA:
Miré a Kaesar furiosa, con un odio que nacía no solo de mis sospechas, sino de su forma de dirigirse a mí. A lo lejos, observé a todos los que habían abandonado el salón: al frente, la Luna Artemia, con Artemí a su lado y el consejo detrás, todos con sus ojos clavados en nosotros. Bajé la cabeza en señal de sumisión y seguí al alfa, reproduciendo el mismo temor que todos le profesaban.






