148. LA DECISIÓN DE LA UNIÓN
KAESAR:
Miraba a todos los integrantes de lo que otrora habían sido las manadas “Guardianes Reales” y “Colmillos Reales”. Su manera de sentarse me lo decía todo: cada grupo ocupaba un lado, separados por una línea invisible que nadie se atrevía a cruzar. Pero ahora éramos una sola manada: los “Guardianes y Colmillos Reales”.
¿Cómo unirlos sinceramente? Esa pregunta se clavaba en mi mente como espinas negras. Habían luchado hombro a hombro, derramado sudor y sangre juntos, y sufrido de igual m