Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de aquella conversación, nada cambió.
Y sin embargo, todo quedó un poco más asentado.No volvimos a hablar del futuro en términos grandes durante un tiempo.
No porque lo evitáramos, sino porque ya no hacía falta revisarlo a cada paso.Había quedado ahí, como una certeza blanda, sin bordes duros.Seguimos viviendo igual.
O, mejor dicho, seguimos viviendo juntos sin convertir esa palabra en una definición oficial.El lunes siguiente desperté en su casa y fui directo a ducharme antes de ir a trabajar.
El agua tardó en salir caliente y murmuré una queja automática.—Gira un poco más —dijo Elena desde la cocina—. Ese grifo es caprichoso.
Obedecí sin pensar.
Y mientras esperaba a que el agua cambiara de temperatura, me di cuenta de algo mínimo pero revelador:ya






