El zumbido de las luces blancas del hospital es el mismo que acompaña a Ethan desde hace semanas. Se ha vuelto un sonido de fondo que ya no distingue del resto, como el tictac de su reloj o el suspiro silencioso de Clara sobre esa cama. Inmóvil. Ausente. Demasiado quieta para una mujer que alguna vez se río con todo el cuerpo.
Después del día en el que su mano se movió de manera casi imperceptible, no ha vuelto a dar señal alguna de que está ahí, probablemente escuchando todo lo que sucede.
Eth