POV DAMIÁN.
Damián salió de Hartley Group pisando fuerte, aunque por dentro no era el piso lo que le temblaba, era el pecho, porque en esa oficina se le acabaron de deshacer, una por una, todas las ganas que traía de hablar con Emma, o mejor dicho, se le desbarataron las excusas bonitas con las que se había convencido de que todavía tenía derecho a pedirle cinco minutos.
Estaba cabreado con todos.
Con su madre, que había entrado como si ese lugar fuera un tribunal y ella la jueza, con Mateo Ferguson y Caleb Miller, que no hicieron más que plantarse como murallas por Emma, y con Sienna, que parecía saber demasiado sobre su familia, como si hubiera tenido años observando por una rendija y por fin le tocara hablar.
Sin embargo, lo que más lo cabreaba era ella.
Emma.