Su madre era una desalmada.
POV DAMIÁN.
Damián despertó antes de que sonara la alarma, no por costumbre ni por disciplina, sino por el sonido insistente de las notificaciones bombardeando su celular una tras otra.
Apenas tomó el teléfono, la pantalla le mostró un artículo con una foto suya junto a Lydia.
No recordaba exactamente cuándo se la habían tomado, pero solo necesitó un segundo para reconocer el fondo: su habitación. La que había compartido con Emma.
Ahí fue cuando todo se acomodó con una claridad amarga.
Ese día.
El día que Lydia fue a su casa.
Y, con ello, la confirmación le cayó como un golpe seco: ella había alterado su bebida sin que él lo notara, por eso no recordaba nada de lo que ocurrió esa noche.
Por eso esa imagen existía… y por eso la memoria le fallaba justo en el lugar donde más lo nece