Acepto.
Ver al abogado Ruiz de aquella manera removió algo incómodo dentro de Emma.
Durante un instante, la imagen del hombre atado a la silla, con el rostro desencajado por la rabia, la devolvió sin permiso a uno de los recuerdos que más le dolían.
Aquella vez en que vio a Lydia besando a Damián, la punzada brutal en el pecho, la sensación de que algo se rompía por dentro, la mezcla asfixiante de furia, humillación y decepción al pensar que la habían