No te duermas.
Damián ignoró el pedido de Emma.
Su voz sonaba asustada por lo que podía llegar a pasar, y ese miedo casi le hizo desistir. Casi. Pero si no hacía algo, Caleb se la llevaría. O los mataría a ambos después de vaciar sus cuentas.
No había una opción segura.
Solo opciones horribles.
Y Damián eligió la que todavía le permitía pelear.
—Un punto a tu favor, puedo mata