Ella lo miró, perpleja.
—¿Cómo puedes decirme eso, Elian? ¿Cómo que me quede aquí? Soy tu esposa, debería estar contigo. Además, es nuestra primera noche de casados...
—Ya te dije que tengo un viaje temprano. Si te llevo ahora, luego tengo que traerte de nuevo a la mañana siguiente, y no tengo tiempo para hacer todo eso ni para estar al pendiente de ti como si fuera tu niñera. Quédate con tus padres, retomaremos la noche de bodas en otro momento.
Indira apretó los labios. Él no solo la había dej