Jared tragó saliva, sintiendo que esas palabras lo golpeaban más allá del orgullo: eran un ataque directo a su familia, a su control, a todo lo que había construido.
—Yo entiendo, Elian —respondió Jared, más por obligación que por comprensión—, pero también quiero que entiendas a mi hija. Ella te ve como alguien importante, y por eso ha reaccionado como lo hizo. Está recién casada, apenas empieza, y siente que necesita un poco más de tu atención. Eso es todo. Sólo quería que le dedicaras un poc