C50: Su ausencia solo nos ha evitado más vergüenza.
Desde aquel día, la vida de Indira se volvió insoportable. El caos que se había desatado a su alrededor era como un pozo sin fondo. No había amanecer que no llegara con el pecho apretado, ni noche en la que pudiera dormir sin que las pesadillas la asfixiaran. Necesitó empezar a ver a un psicólogo todos los días, porque su estabilidad mental se encontraba al borde del colapso.
El abandono de su madre seguía siendo una herida abierta, Hazel había desaparecido sin más. La mujer que le dio la vida