C48: Te arrodillarás y suplicarás si es necesario.
—¡Solo eres una vergüenza! —agregó Jared—. ¡No sirves para nada, ni siquiera para aguantar lo que debía aguantar una esposa! ¡Nunca aportaste nada en esta familia, y ahora solo la vas a hundir más con este maldito divorcio!
—¡Ya basta, papá! ¡Suéltame, por favor! —Indira intentó zafarse, pero la mano de Jared no cedía.
—Al menos si estuvieras embarazada de Elian, algo de ti habría valido la pena —dijo él con desprecio.
—¿Cómo iba a embarazarme si Elian ni siquiera se acuesta conmigo? En nuestra