Tras el incidente con la botella de vino que se rompió en el suelo, la culpa había recaído totalmente sobre Nadia. Hazel no perdió tiempo en señalarla como responsable, y Jared no dudó en imponer un castigo severo para ella, además de haberse molestado porque Nadia fue a ver a su abuela sin comentárselo a nadie.
Durante tres días completos, a Nadia se le prohibió salir de la casa bajo ninguna circunstancia. Esa medida era un castigo duro, una forma clara de control y presión para que aprendiera