C113: Estoy cansada de rogarle a la vida por algo de paz.
Nadia estaba agotada. No físicamente, sino desde un lugar más interno. Estaba desgastada por dentro, como si su alma hubiese estado arrastrándose durante horas, días, tal vez años, rogando por un descanso que nunca llegaba. Ese día en particular, se sentía como la cúspide de todo ese dolor acumulado. Todo había sido demasiado.
Lo de su abuela fue lo que la desbordó por completo. Ver cómo ella, la única persona que le quedaba realmente en este mundo, se quitaba la vida frente a sus propios ojos