Pensé que dos líneas rosadas traerían solo alegría.
Pensé que esta vez, el mundo nos dejaría en paz.
Pensé… mal.
Todo comenzó con una notificación. Una sola.
“Zoé Alcázar, la esposa del empresario Liam Whitmore, estaría utilizando su embarazo como herramienta mediática.”
El titular me golpeó como un puño en el estómago.
En la foto que acompaña la noticia, salgo abrazada a Liam, con una expresión de ternura. Fue tomada la noche en que se lo contamos a Camila. Una imagen robada. Una parte n