Capítulo 70: Una Clínica de Reposo.
El viaje fue largo y silencioso.
Cuando por fin llegó, se quedó unos minutos frente a la vieja puerta, respirando profundo, como si necesitara reunir valor para enfrentar su pasado.
Pero al entrar, algo la desconcertó: la casa estaba vacía.
El silencio la envolvió como un eco triste.
—¿Mamá? —llamó con voz temblorosa—. ¿Mamá, estás aquí?
Nadie respondió.
El polvo se acumulaba sobre los muebles y las cortinas permanecían cerradas, dejando pasar apenas un hilo de luz.
Lía dejó las maletas jun