Como cada mañana Luar se levantó temprano, se sentó en su cama, bostezo, estiró sus brazos hacia arriba y se dispuso a comenzar su día.
— Hoy todo será bonito – dijo en voz alta y se dirigió al baño.
Una vez que estuvo bañada y vestida fue hacia la cocina a preparar su café y el desayuno de su cachorro.
Al tener todo listo se dirigió a la habitación de Ethan, una tenue luz iluminaba el lugar pero aún así podía ver a la perfección a su pequeño, con cuidado se acercó a la cama agachándose a un la