Capítulo 92 : Pero...
Anna
El silencio del pasillo me parece irreal, casi desfasado con la agitación que gira en mí. Cada paso me acerca a él, a la promesa que dejó en mis venas aquella noche. He dejado caer mis muros, he creído en sus palabras. Pensé que había encontrado un refugio, o al menos un atisbo de verdad.
Con la mano en la manija, dudo una fracción de segundo. Luego empujo la puerta.
Y todo se desmorona.
Louis está allí. Pero no solo.
Una mujer, hermosa, se ha instalado en el espacio que creía mío. Ella está relajada, familiar, con los dedos anclados en la nuca de mi Louis. Ríe. Esa risa me agrede. No es solo su cuerpo contra el suyo, es su complicidad, su evidencias. Como si yo fuera un olvido.
Me quedo paralizada, con la respiración cortada. Mi corazón cae en mi pecho.
Él levanta la vista hacia mí, sin sobresalto. Solo un alza de cejas. Una mirada fría. Calculada.
– Anna… No te esperaba tan pronto.
Pronuncia mi nombre con desdén, como si se dirigiera a una empleada que llegó antes de tiempo. La