Anna
Me despierto lentamente, el cuerpo adolorido, aún marcada por la noche que él me impuso. Mis músculos me duelen, mi garganta está seca y mis muslos me arden. Sin embargo, un escalofrío me recorre cuando me doy cuenta de que él sigue ahí, tumbado a mi lado, su torso desnudo presionado contra mi espalda.
Louis apenas duerme, lo siento. Su respiración es lenta, pero su brazo posesivo me envuelve, me aprisiona, como si temiera que desapareciera al menor movimiento. No me atrevo a moverme, me q