Anna
El día se estira sin fin, sofocante. Siento su presencia en todas partes. Sé que ha dejado a sus hombres en el campus. Los he visto, apostados no lejos de las rejas, con la mirada negra, amenazante. ¿Cómo podría escapar de ellos? ¿Cómo podría respirar?
No le hablo a nadie. Las miradas curiosas de los otros estudiantes me pesan. Pero una chica se acerca a mí, tímida, sonriente. Su rostro no me inspira desconfianza, sin embargo, retrocedo, como si temiera que Louis surgiera de una esquina pa