—Ok, entonces voy a probarla después de tomarle una foto para recordar lo linda que era antes de que se convirtiera en excremento. —Volteó los ojos y vi que trató de no reírse.
—Haz lo que quieras. Tengo que irme. Aprovecha a tu hombre del tatuaje y recuerda hacerte la chuca si vas a dárselo. —Asentí, aún con una gran sonrisa. Sabía lo que era la chuca, pero decidí investigar cuando llegara a casa, porque Nataly siempre hablaba de ello. Así que me despedí de ella, y fui todo el camino admirando