Renacer
Salí, con una decisión más que tomada sobre el rumbo de mí vida, - El, altísimo lo sabía, - Su abrazo fue como una despedida silenciosa y respetuosa, me dio miles de respuestas a todas mis dudas, empezando porqué existía el mal y a donde y en que punto nosotros los destruiriamos a ellos, en su infinita sabiduría me dijo : - Para que haya orden debe haber un equilibrio entre cada ser viviente, aunque no puedas entenderlo, ellos son parte de la balanza de la vida, es difícil comprender pero esa es