Me veo en la plenitud del cielo, soy una pequeña celestial en la academia de formación angélical, mis padres me llevan de la mano...
—Siento un profundo temor de quedarme —me prendo del manto de mi madre y solo le digo—: No quiero estar aquí, mamá—.
Mi madre me observa un poco nostálgica, no puede creer que su pequeña ya vaya camino a la formación para ser una guerrera celestial y algún día será protectora de un humano propio.
Mi padre se muestra tranquilo, pero vigilante ante mi súplica d