En el rincón más profundo del infierno
En menos tiempo del que hubiera imaginado, descubrí cómo destruir a varios celestiales. Solo pensar en experimentar con ellos me llena de un humor exquisito. Pero aún debo idear un plan para acabar con esos dos… y con ese humano, Jaik.
¿Cómo corromper su corazón?
Ah, sí… tengo un plan reservado. Y si todo sale bien, pronto tendré una nueva mascota. Una muy útil.
La idea hizo que el ser maldito se jactara, henchido de poder y soberbia.
Nunca imaginé que el