Kelly regresó a casa con las manos vacías y con el corazón lleno de desazón. No pudo hacer nada en el hospital, solo esperar a que algún alma caritativa ayudara a pagar el tratamiento de Allie, pues su amiga no aceptaría ninguna propuesta de recaudar dinero para ella. Estaba empecinada en no ser una carga para nadie, hasta ese grado de terquedad, poniendo en riesgo su vida. Y discutir para abrirle los ojos no resolvería nada. Ya habían tenido esa conversación con anterioridad y ella le rogó no